Abono jurídico mensual: tu área legal externa
Consultar a un abogado recién cuando el problema ya existe suele salir más caro y llegar tarde. Con el abono, el estudio funciona como el área legal externa de tu empresa: consultás cuando surge la duda, revisamos los documentos antes de firmarlos y seguimos los temas abiertos sin que tengas que volver a explicar el contexto cada vez.
- Consultas del día a día: laborales, comerciales y contractuales
- Revisión de documentos antes de firmarlos o enviarlos
- Redacción de notas, intimaciones y cartas documento
- Dictámenes y opiniones jurídicas por escrito
- Asistencia a reuniones con socios, proveedores o personal
El alcance, el volumen de consultas incluido y el honorario se acuerdan por escrito según el tamaño y la actividad de tu empresa. Lo que excede el abono —por ejemplo, un juicio— se presupuesta por separado y antes de empezar. Sin permanencia mínima.